
La campaña realizada por el director creativo Garry Lace, de la agencia Beta, ha generado mucha polémica en Inglaterra, especialmente entre las mujeres.
El objetivo de Lace era mostrar el poder de la publicidad exterior como una alternativa a la publicidad digital.
El título de la campaña era “las mujeres que trabajan son malas madres”, título que aborda un tema que está en auge en nuestra sociedad y que para muchas mujeres es una lucha diaria, la conciliación de la vida laboral con la vida familiar.
La agencia Beta ha mandado un mensaje pidiendo disculpas.







